Abanca justifica el cierre de oficinas en la aceleración de la digitalización

Abanca justifica el cierre de oficinas en la digitalización acelerada, producida sobre todo en el último año con motivo a la pandemia, y en razones de servicio.Ante las protestas -con movilizaciones y recogida de miles de firmas- en municipios que se han quedado sin servicios financieros físicos, el banco presidido por Juan Carlos Escotet atribuye la clausura de sucursales a "razones de servicio".

La entidad incide en el reto demográfico que tiene Galicia y en el cambio social experimentado en los últimos años. La mayor parte de personas de menos de 65 años se han convertido en autónomos digitales con utilización de la banca móvil, según ha destacado el director ejecutivo de la Red Comercial de Abanca, Gabriel González Eiroa, en el programa A Coruña Opina de Radio Coruña Cadena SER.

La Unión de Consumidores de Galicia critica el "veto de servicios que se venían ofreciendo a los usuarios bancarios de forma presencial". Su secretario general, Miguel López Crespo, sostiene que la ciudadanía se ha visto literalmente abocada a optar por nuevas formas de pago sin alternativas, sobre todo para la gente mayor y en zonas del rural.

Abanca señala que en las localidades donde cierra sus oficinas deja un cajero, a través del cual se ofrece un programa de formación para que la clientela aprenda a realizar sus operaciones a través de las nuevas tecnologías en sustitución de la atención presencial.

 

La subvención de tres millones de euros que otorgará la Xunta a este banco para instalar un cajero en aquellos municipios que se han quedado sin ningún servicio banario ha sido calificada en el Parlamento de Galicia por la oposición como una "tomadura de pelo". Abanca, que obtuvo la mayor puntuación en el proceso de la convocatoria de la subvención, considera que es una iniciativa fruto del esfuerzo de la administración pública y de la empresa privada.

En el debate de Radio Coruña, el responsable de la red comercial de la entidad ha manifestado que la convocatoria "no se ha hecho bajo criterios económicos sino de compromiso social". El cajero será instalado en aquellos municipios que no cuentan con entidades bancarias  y que se hayan adherido al convenio firmado entre la Xunta y la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP). En la actualidad son 38. Según la Consellería de Facenda, unos 55 mil gallegos se verán beneficiados por la implantación de nuevo de un servicio que antes tenían y que después fue eliminado.

Afectados por la exclusión financiera

A Coruña, junto a Ourense y Lugo, concentra el mayor número de afectados por la exclusión financiera. Ocho de los municipios de la provincia carecen de oficinas de banco y se estima en 14.500 las personas que se ven obligadas a desplazarse a otra localidad para disponer de dinero en efectivo a través de un cajero. Los alcaldes de Zas, Vimianzo y A Baña insisten en su petición de entrevista con el presidente la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para evitar el cierre de oficinas de Abanca y se "ponga al frente" de sus reivindicaciones. Una petición que realizaron el 13 de agosto y a la que el presidente gallego no ha dado respuesta.

Abanca pone en valor su presencia en Galicia, concretamente en 115 de los Concellos de la comunidad autónoma, lo que viene a representar un 37% del total. Cerca del 35% de su red está en municipios de menos de 5.000 habitantes.