No ocultes tus brechas de empleo, son parte de tu historia

Los expertos de Korn Ferry Radhika Papandreou y David Meintrup recomiendan a los candidatos una serie de consejos para que puedan dar buena explicación de su brecha laboral, en lugar de deja la interpretación en manos de la imaginación del técnico de selección o del consultor de turno.

La honestidad es la mejor política: Sé sincero y proporciona un contexto sobre su brecha laboral desde la honestidad, ya que los reclutadores están entrenados para ver más allá de lo que les cuentes y hacerte preguntas que te obliguen a retratarte.

Ábrete a los proyectos puntuales o provisionales: Si has sido despedido contempla la posibilidad de aceptar trabajos provisionales. Llena tu tiempo con consultoría independiente, proyectos a corto plazo o trabajo por contrato en el campo en el que planeas conseguir tu próximo trabajo, ya que aunque estos roles no sean significativos mirados individualmente, sumados sí que trasladan un mensaje claro en un proceso de selección.

Cuenta tu historia: Sé dueño de tu brecha laboral y confía en tu experiencia, conocimientos y habilidades. Y sobre todo, no te disculpes por ella. Es parte de tu historia profesional y ya sea en el currículum o en una entrevista, habla sobre cómo has llegado a ella. Qué has aprendido estando en el desempleo y cómo has crecido profesional y personalmente son buenas reflexiones a plantearse y a contar con storytelling propio.

El voluntariado y la prestación de cuidados suman: El trabajo no tiene por qué ser sólo remunerado. El trabajo comunitario “pro bono” y el voluntariado son buenas alternativas en momentos de parón laboral, además de aportar un aprendizaje que luego puede incorporar en su historia.

Incluye y explica la brecha en tu curriculum: Aunque no es obligatorio, puedes formatear tu currículum para indicar los motivos de tu brecha desde una perspectiva no sólo profesional sino también laboral.