HEMOS LOGRADO PONER CIFRAS A UNA REALIDAD DRAMÁTICA

Los datos de las encuestas de riesgos psicosociales realizadas en entidades financieras y de clima laboral realizada por CESICA-FINE, alertan del problema estructural de organización del trabajo

El 92,6 % de la plantilla que ha respondido a la encuesta ha sufrido ansiedad o síntomas físicos derivados del estrés laboral

El 72,5 % describe su presión laboral como alta o excesiva y más de seis de cada diez han dejado de acudir a momentos personales por trabajo



5 de marzo de 2026


La presión laboral en el sector financiero está alcanzado cuotas alarmantes. Así lo reflejan los resultados de las encuestas sobre Riesgos Psicosociales realizadas en años anteriores por las entidades, así como, la encuesta de clima laboral realizada por el sindicato sectorial FINE, entre enero y febrero de 2026, con una participación conjunta de aproximadamente 30.000 trabajadoras y trabajadores.


Los datos dibujan un escenario marcado por la sobrecarga de trabajo, la presión comercial constante, la dificultad para desconectar fuera del horario laboral y un impacto directo en la salud mental y emocional de la plantilla.


 

ANÁLISIS DE LAS RESPUESTAS DE LA ENCUESTA


Preguntadas, en la encuesta de CESICA-FINE, por su nivel de presión laboral actual, el 45,4 % de las personas encuestadas afirma que es alta y constante, mientras que un 27,1 % la califica directamente como excesiva y desbordante. En conjunto, el 72,5 % reconoce trabajar bajo niveles de presión elevados de forma habitual, lo que evidencia que no se trata de situaciones puntuales, sino de una dinámica estructural del sector financiero.


Este contexto se traduce en un malestar sostenido, que muchos trabajadores resumen en frases como: “Trabajar en banca ya no es lo que era”, “me siento un número, no una persona” o “no se puede vivir en una tragedia constante”.


La presión laboral no se limita al entorno de trabajo, sino que interfiere de manera directa en la esfera personal y familiar. Un 62,2 % de las personas encuestadas por FINE, manifiesta haber llegado tarde o haber dejado de asistir a acontecimientos personales o familiares importantes por motivos laborales en el último año. De este grupo, el 16,4 % indica que esta circunstancia es frecuente y el 45,8 % que se ha producido de forma puntual.

 

Hiperconectividad y falta de conciliación


La dificultad para conciliar y desconectar se ve reforzada por la hiperconectividad. Más del 32 % recibe mensajes, llamadas o avisos de trabajo fuera de su horario laboral, ya sea de forma habitual, en un 10,5 % de los casos, o en momentos puntuales, en un 22 %. Solo un 26,6 % afirma no recibir nunca este tipo de comunicaciones.


Uno de los elementos más recurrentes en los testimonios recogidos en la encuesta de CESICA-FINE es la presión por los objetivos comerciales, que no desaparece al finalizar la jornada. El 78,3 % de las personas encuestadas reconoce que los objetivos continúan presentes incluso fuera del trabajo: un 42,9 % señala que esta presión es constante y un 35,4 % que se produce en determinadas ocasiones.


Esta presión continuada se traduce en pensamientos recurrentes, dificultad para desconectar y un estado de tensión permanente. “Todo el día con la espada encima de la cabeza”, “mañana será mejor… y nunca lo es” o “no hay forma de llegar a lo que se nos pide” son algunas de las expresiones recogidas en la encuesta de CESICA-FINE.


 

Ansiedad, bloqueo emocional y síntomas físicos: una realidad generalizada

El impacto en la salud es uno de los datos más contundentes


El 92,6 % de las personas trabajadoras que han contestado a la encuesta de CESICA-FINE afirma haber sufrido ansiedad, bloqueo emocional o síntomas físicos derivados del estrés laboral en algún momento de su vida profesional. De ellos, un 36,1 % asegura que lo ha vivido de forma continuada y un 56,5 % en momentos concretos. Solo un 7,5 % afirma no haber experimentado nunca este tipo de síntomas, lo que confirma que el riesgo psicosocial en el sector financiero ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una patología estructural.


De la pregunta abierta realizada en la encuesta de CESICA-FINE la percepción más repetida es de “agotamiento”, “burnout”, “ansiedad absoluta”, “estoy para una baja laboral”, “me siento bloqueado”, “infeliz” o “quemado y sin salida”. Cuando la presión laboral es excesiva, el 90,7 % de las personas encuestadas siente que no puede poner límites con normalidad o sin consecuencias negativas. En cambio, el 43,6 % afirma que no lo hace porque le genera miedo o inseguridad, y un 35,1 % solo se atreve a hacerlo a veces. Este dato pone de manifiesto una cultura laboral basada en el miedo, la inseguridad y la percepción de represalias, donde expresar límites o pedir ayuda no siempre es una opción segura.

CESICA-FINE exige soluciones inmediatas

 


Adelante por ti #CESICA_SI