Cómo un jefe supervillano puede arrastrar al infierno laboral a un empleado modelo

La vida y muerte (vía suicidio) de Carlos Pérez. De eso trata la novela gráfica Cuando el trabajo mata (Garbuix Books), un travelling cinematográfico que no se separa de Carlos Pérez, empleado ejemplar, muy capacitado, apasionado con su trabajo, entregado a la empresa, marido y padre de familia feliz hasta que... Hasta que la empresa automovilística se reorganiza, implanta nuevos métodos, desarticula el trabajo en equipo, contrata a directivos que exigen más y más para engordar los beneficios de accionistas y altos cargos y la existencia de Carlos Pérez se va agriando y deviene un descenso a los infiernos que le afectará profundamente, quebrará la vida familiar y le llevará más allá del borde de la barandilla situada en lo más alto del acristalado y moderno edificio de la empresa. Una caída libre hacia la paz... y la muerte.

Escándalo

El libro se basa en un trabajo periodístico exhaustivo que investiga los suicidios de directivos en Renault i France Télécom

Carlos Pérez, su mujer Françoise y el resto de protagonistas son nombres falsos y la marca de la compañía también. Pero Cuando el trabajo mata se basa en los suicidios de directivos que se produjeron en Renault y France Télécom entre 2006 y 2009, hechos que socavaron los cimientos de las dos empresas y abrieron un debate mundial que aún perdura, porque en el 2013 y el 2017 se produjeron más suicidios.

El cómic se inspira en el excelente trabajo periodístico realizado por Hubert Prolongeau y Paul Moreira y que publicaron en el libro Travailler à en mourir (Flammarion). El cómic cuenta con la participación de Prolongeau, del escritor y guionista de cómics y películas Arnaud Delalande y del dibujante Grégory Mardon. Los tres llevan al lector hacia un viaje desasosegante en el que la autoestima de Carlos Pérez se va deshaciendo como un azucarillo.

“La historia se basa en un trabajador real de Renault. Su viuda nos ayudó muchísimo y nos facilitó mucha documentación, pero el libro no está basado solo en Antonio”, explica Prolongeau a Magazine Lifestyle. Sobrecoge el progresivo deterioro de la relación de pareja, a pesar de la inmensa paciencia de su esposa. “La Françoise real nos lo explicó y vimos que sucedía lo mismo en las familias de personas que se habían suicidado. Sus problemas familiares son el resultado de los problemas en el trabajo. Es gente a quienes las relaciones familiares se les tornan imposibles porque siempre están trabajando. El protagonista está obsesionado por la incapacidad de hacer el trabajo bien hecho. Y esto es así porque ponen mucha presión sobre los trabajadores que lo quieren hacer bien”, analiza Prolongeau.

Los diálogos del protagonista con sus jefes “son muy reales. El management se basa en el terror y en proponer órdenes contradictorias. Además, cada dos por tres tienen una nueva dirección y cada año una evaluación, que viven como una humillación; se sienten inútiles”. Sobre la difícil conciciliación de la vida laboral y familiar, el guionista cree que “todo sigue igual; el problema es la lógica capitalista de buscar beneficios siempre ascendentes para los accionistas”. Un ejemplo muy actual de estas prácticas podría verse en las severas medidas que Elon Musk, el nuevo propietario de Twitter, ha aplicado a sus directivos, muchos de ellos despedidos de manera fulminante.

Cuando ser veterano es un problema

Ser un veterano en el trabajo debería ser algo positivo, proporcionar un plus, para el trabajador y la empresa, porque para el primero sería reconocerle el estatus de persona que por su experiencia puede resolver problemas y aportar soluciones a inconvenientes parecidos que se hubieran producido en el pasado y para la empresa debería significar la seguridad con la que se puede producir una transmisión de conocimiento y el necesario relevo generacional. Pero no es así y el libro lo deja claro: “Ser joven es lo mejor que se puede ser. A menudo los trabajadores son descartados por los cambios tecnológicos. Los de más edad son testimonios de otra época en la que el management era muy diferente y, por lo tanto, molestan. Para los cost killers, los veteranos son un problema y, o bien los ignoran o los despiden”, declara Prolongeau.

La novela gráfica refleja una realidad que sigue siendo muy real en el ámbito de facilitar la conciliación. Los hechos se remontan a años atrás y el escándalo de los suicidios abrió un debate que debería haber mejorado este aspecto. ¿O no es así? “No, aún estamos igual. En Francia hubo muchos suicidios en Renault y en France Télécom y salieron mucho en la prensa. Se buscaron soluciones. La empresa te dice que te relajes, que hagas deporte... ayuda un poco, pero no es la solución. Nadie encara el problema, que pasa por ganar menos dinero. Todo el mundo lo sabe”.

Preguntado sobre qué es lo mejor que se puede hacer para que no quede maltrecha su vida personal cuando a alguien le gusta su trabajo y se implica en él, Prolongeau admite que “es muy difícil aconsejar, porque este tipo de trabajador está atrapado en un círculo vicioso. Cuando crees que estás trabajando en un mal sitio, lo mejor que puedes hacer es largarte antes de que sea demasiado tarde... Pero sé que es fácil de decir y difícil de hacer”.

Carlos Pérez, en la novela gráfica un personaje de ficción no pudo y/o no supo huir a tiempo. Su caída libre hacia la muerte fue muy real para muchos directivos.