Estrés laboral, la otra cara de la pandemia

El 29% de los psicólogos han experimentado un aumento en la demanda de terapias contra la ansiedad durante la pandemia, según una encuesta de la Asociación Americana de Psicología (APA). Este repunte es trasladable al ámbito europeo y justifica el auge de la psicología online en países como España debido a la movilidad restringida, el miedo a los contagios, la adaptación a las videollamadas y otros factores derivados del Covid-19.

La crisis sanitaria ha trastocado algo más que la economía global. Sus efectos psicológicos sobre la población son diversos: ansiedad, sueño irregular, sedentarismo o estrés psicosocial y laboral forman parte de un cuadro sintomático más amplio que redunda en la vida personal, social y profesional de millones de personas.

Diversas clínicas y centros de psicología, como el madrileño Psicopartner, han identificado paralelismos entre el coronavirus y el creciente estrés laboral. «En nuestro centro de psicología sanitaria estamos viendo cómo las reestructuraciones en plantilla, la adaptación a nuevos métodos de trabajo, las nuevas normas de relación social en la empresa, el distanciamiento en los puestos, la incertidumbre e inseguridad laboral, etcétera, son factores que precipitan o agravan situaciones de alto estrés y trastornos de ansiedad», explica el director de Psicopartner, Angel Luis Guillén.

Un reciente estudio de la consultora Affor da la razón a Psicopartner. Casi la mitad de los trabajadores encuestados (el 41,99%) manifiesta ansiedad, mientras que el 27,73% confiesa que su salud ha empeorado desde el inicio de la pandemia, y cerca del 70% reclama valoraciones desde el área de salud ocupacional por posible depresión, según el informe "Impacto del Covid-19 en la salud psicológica de los trabajadores en España". En relación con los factores causantes de sintomatología depresiva, investigadores chinos señalaron el estrés psicosocial y la ausencia de hábitos y rutinas, por su impacto negativo en el bienestar psíquico y físico, de acuerdo a una investigación aparecida en la revista International "Journal of Environmental Research and Public Health".

Y dado que las esferas personal y profesional tienden a solaparse, no sorprende que las irregularidades en el sueño, el abuso de las pantallas, la falta de horarios, los hábitos sedentarios y otras consecuencias de la "nueva normalidad" sean responsables de unos altos niveles de estrés en el trabajo, aseguran los profesionales.

Significativo es el repunte de los programas de asistencia laboral que, en palabras de Psicopartner, «están tomando especial relevancia debido al impacto psicológico y emocional que ha tenido el aislamiento, la nueva forma de trabajar y eventos traumáticos debidos a la crisis detonada por el coronavirus», motivando que «este tipo de programas sean una parte esencial dentro del Plan Preventivo de Riesgos Psicosociales en la empresa».

Absentismo y bajas

Son tiempos difíciles y complicados para los departamentos de Recursos Humanos. Después de haber tenido que lidiar con ERTE, ERE y con la incorporación del teletrabajo los profesionales están viendo como las plantillas sufren estrés y fátiga crónica que se ve reflejado en un alto absentismo, bajas laborales y desmotivación de los empleados. «No debemos infravalorar las consecuencias psicológicas de la pandemia en los puestos clave de la organización. Estamos viendo como la implicación, motivación y rendimiento de empleados y directivos se están viendo resentidos por una falta de asistencia especializada en la gestión de la ansiedad y estrés laboral”, señala Angel Luis Guillén.